5 de March del 2018

¿Qué es una forma jurídica y cómo elegir la más idónea para tu negocio?

 

¿Qué es una forma jurídica y cómo elegir la más idónea para tu negocio?

Una de las primeras decisiones que debe adoptar un promotor o promotores de una empresa, tras analizar y estudiar el método de financiación y el plan de empresa, es el modelo de  forma jurídica en la cual se constituirá su empresa. Existen numerables opciones, desde optar por ser autónomo a elegir constituir una Sociedad Limitada.

¿Qué tenemos que tener en cuenta a la hora de elegir el tipo de sociedad?

Para elegir de forma correcta el modelo de sociedad, el cual vamos a basar nuestro negocio, tenemos que tener en cuenta lo siguiente:

  1. Qué actividad vamos a ejercer. Es importante condicional la elección de la actividad económica a la forma jurídica elegida, especialmente en caso en los que la normativa lo establezca de forma concreta. No obstante, existen excepciones a la regla de libertad de elección. También es frecuente que algunas administraciones excluyan ciertas formas jurídicas, para la solicitud de subvenciones o ayudas.
  2. Número de promotores  que la constituyen. El número de personas que intervienen en la constitución de la empresa, también condiciona la elección de una forma jurídica. Puesto que un solo socio puede crear una sociedad unipersonal (sociedad limitada, anónima  de un solo socio) o constituirse como autónomo, mientras que varios han de constituir una sociedad o comunidad de bienes.
  3. Necesidades del proyecto en tema económico. La constitución de una sociedad civil, es en general el más económico de los modelos puesto que este modelo, no necesita una inscripción en el registro mercantil, por tanto no es necesario tampoco hacer gastos de notaría, ni contar con una cantidad inicial mínima de capital. Las sociedades limitadas, anónimas, sociedades laborales y las cooperativas de trabajo, no solo necesitan una inscripción en el registro mercantil y una escritura notarial, sino que cuentan con un capital mínimo inicial. Sin embargo, este capital inicial puede proteger el patrimonio personal, tal y como contamos a continuación.
  4. Responsabilidades de los promotores. La responsabilidad ocasionada por deudas contraídas, se puede limitar  en sociedades anónimas, limitadas o ser ilimitada en una sociedad civil, comuna de bienes o autónomos, en el caso de ser ilimitada, afectará tanto al patrimonio empresarial como al personal, si el primero no es suficiente para para cubrir las obligaciones que se han de asumir.
  5. Aspectos fiscales relevantes. La diferencia entre las distintas sociedades, reside además en su forma de tributar, en materia de IRPF para los autónomos, comunidades de bienes o sociedades civiles, para el resto el impuesto de sociedades. Al  IRPF se le aplicará un tipo impositivo progresivo que se eleva según se incrementan los beneficios. El impuesto de sociedades, por su parte  se aplica a un tipo fijo, que suele ser del 25%-30% para empresas pequeñas PYMES, cuya cifra de negocios es inferior a los 10 millones de €. Cuanto mayor sea el ingreso, es mucho más aconsejable tributar por impuesto de sociedades.
  6. Imagen que se ofrece a los clientes. A la hora de contactar con clientes y proveedores, hay que tener en cuenta que estos, elegirán una u otra empresa si ven continuidad y oportunidad de negocio, por ello las sociedades anónimas y limitadas dan a entender a terceros que nuestra apuesta empresarial es a largo plazo.

Clasificación de las distintas formas jurídicas

Las formas jurídicas se pueden clasificar de varias formas como puedes observar a continuación.

Personas físicas

Dentro de estas diferenciaremos entre  empresario individual o emprendedor individual de responsabilidad limitada.

Empresario individual

Se trata de una persona física que realiza en nombre propio, por medio de una empresa una actividad industrial, comercial o profesional.

Para establecerse como empresario individual la persona física  ha de cumplir los siguientes requisitos:

Ser mayor de edad con la salvedad de aquello menores de edad e incapacitados podrás continuar las labore de sus tutores, en caso de que estos no pudiesen hacerlo, previamente nombrando un tutor que si cumpla los requisitos.

Tener plena disponibilidad de los bienes. Tanto los propios de la persona física, los comunes con su cónyuge  podrán enajenarse e hipotecarse.

Sin embargo, los bienes  propios del cónyuge a no ser que estén constituidos en una sociedad o comunidad de bienes, no podrán ser usados sin el consentimiento de este/esta. Dicha oposición se ha de realizar mediante escritura pública, inscrita en el registro mercantil, registrando las capitulaciones matrimoniales.

La principal desventaja en este caso es que todo el patrimonio queda sujeto a los resultados del negocio.

Aunque no es necesario pueden inscribirse en el registro mercantil. Este tipo de negocio tributa por IRPF.

Emprendedor individual de responsabilidad limitada

La principal diferencia entre este sujeto y el anterior, es que la responsabilidad de este es limitada, por tanto no responderá con todo el patrimonio en caso de deudas , salvando la vivienda, siempre que esta no tenga un valor superior a los 300.000€

Tributa también por IRPF.

Sociedades sin personalidad Jurídica

Sociedad civil

Contrato por el que una o más personas se obliga a poner bienes en común, con el fin de repartir entre ellos las ganancias y sin personalidad jurídica de cada uno.

  • Las actividades de los socios son individuales frente a terceros.
  • No están obligadas a una formalización, a excepción de aquellas cuya aportación sea un inmueble o derechos reales, en esos casos si se necesita escritura pública.
  • Las sociedades civiles, con pactos públicos se inscribirán en el registro mercantil

 

Deben tener un objetivo lícito y establecerse por un interés común de los socios.

El modelo de administración de estas empresas será el siguiente:

  1. Todos los socios se consideran individuales y por tanto lo que uno de los sujetos  haga por si solo tendrá efectos en el total de la sociedad, el resto puede oponerse antes de tal acto de forma legal.
  2. Siempre que se no se haga contra el interés de la sociedad, los individuos pueden hacer uso de los bienes que componen el fondo social.
  3. Ningún socio puede modificar los inmuebles sin consentimiento del resto
  4. Un socio puede obligar a los demás a sufragar gastos necesarios para la conservación de los bienes comunes.

Junto con las comunidades de bienes tributaran por IRPF a excepción de las sociedades civiles de objeto mercantil que lo hacen por impuesto de sociedades.

Sociedades mercantiles

Dividimos este tipo de sociedades de la siguiente forma.

Sociedades limitadas

Tipo de sociedad mercantil, constituida por una o más personas con un capital inicial mínimo de 3.000€, cuenta con responsabilidad limitada, por lo que sus socios no tendrán que hacer frente a deudas con su patrimonio personal.

Cuenta con los siguientes órganos sociales.

- Junta general de socios. Órgano deliberante

-Administradores. Han de ser salvo  disposición contraria de los estatutos socios.

Se inscribirá en el registro mercantil y tributará por  Impuesto de sociedades.

Sociedad anónima

 

Al igual que una SL, su constitución debe inscribirse en el registro mercantil, con un capital mínimo inicial superior a 60.101.000€.

Una de las características importantes de esta sociedad es que cada socio asume la responsabilidad acorde al capital inicial puesto en ella.

Los órganos sociales son.

  • Junta general de socios.
  • Administradores.
  • Y en algunos países el consejo de vigilancia.

Ahora que ya conoces los tipos de formas jurídicas y que tener en cuenta para constituir tu empresa, en Adees esperamos haberte sido de gran ayuda. Para cualquier otra duda consulta con nosotros.