27 de November del 2017

Fiscalidad de la cláusula suelo

¿Cuál es la fiscalidad de la devolución de la cláusula suelo?

 

     Hace apenas dos años el TJUE (Tribunal de Justicia de la Unión Europea) declaró la retroactividad total de la llamada cláusula suelo por considerarla  una práctica abusiva. Para todos aquellos que no recuerdan en qué consistía dicha cláusula, podemos resumirla diciendo que se trataba de una condición del banco por la que se impedía a los clientes que habían contratado una hipoteca beneficiarse de las posibles caídas del Euríbor en la cuota que tenían que pagar cada mes.

     La cláusula establecía un tipo de interés mínimo a pagar para cada mes y solía identificarse con títulos como: límites a la aplicación del interés variable, límite de la variabilidad o tipo de interés variable. En algunas ocasiones los bancos también aplicaban en los contratos hipotecarios  otra cláusula, la denominada “cláusula del techo”, lo que significaba que se fijaba un tipo máximo y aunque el Euríbor superase ese límite, la persona hipotecada no pagaba ese interés máximo establecido por contrato.

     Debido a estas prácticas bancarias, el pasado 21 de enero se publicó en el BOE (Boletín Oficial del Estado) el Real Decreto-ley 1/2017 de 20 de Enero, en el que se especificaban las medidas urgentes de protección de los consumidores en relación a las llamadas cláusulas del suelo y el tratamiento fiscal de la cantidades devueltas a los consumidores procedentes de dichas cláusulas.

 

1.Tratamiento fiscal de las devoluciones de tipos de interés

 

     Como hemos mencionado con anterioridad, la primera finalidad del Real Decreto-ley 1/2017 es la de facilitar la devolución del dinero que indebidamente los consumidores tuvieron que aportar a las entidades de crédito como aplicación de determinadas cláusulas suelo, que estaban en contratos de préstamo o créditos garantizados con hipoteca inmobiliaria.

    Por otro lado, en dicho real decreto-ley se regula también el tratamiento fiscal de las cantidades que tienen su origen en la devolución de las cláusulas de limitación de tipos de interés de préstamos que fueron acordados con las entidades financieras. Por lo que, esas cantidades no tienen que integrarse en la base imponible del IRPF, a no ser que se cumplan tres excepciones.

 

Excepción número 1

 

     Cuando en las declaraciones de la renta anteriores se aplicase la deducción por vivienda habitual o deducciones autonómicas en las cantidades que se devuelven en la actualidad. Por tanto, esas deducciones se tienen que devolver a Hacienda pero sin tener que aplicar los intereses de demora. Si este es el caso, el consumidor tiene que rellenar las casillas número 524 y 528 y marcar las 453 y 454.

Excepción número 2

 

      Cuando el contribuyente acordó con su entidad financiera que las devoluciones no fueran en efectivo, sino que se destinaran a la cantidad que se tenía que amortizar del  préstamo hipotecario. En el caso de que no se destinara por completo la cantidad devuelta a la amortización, lo restante sí que se tendría que devolver (la parte que hubiera recibido algún tipo de deducción).

     El límite máximo de base de deducción por inversión en la vivienda es de 9.040€, así que se tiene que comprobar si los ejercicios anteriores se aplicó la deducción adecuadamente o no.

     Es, por ello, que muchos expertos aconsejan que es mucho más conveniente recibir el dinero devuelto en efectivo en su totalidad, en lugar de destinarlo a amortizar parte del capital prestado.

Excepción número 3

 

      Cuando en las declaraciones de la renta de los ejercicios anteriores los intereses pagados de más por la cláusula suelo se consideraron como gasto deducible de los rendimientos de capital inmobiliario (alquileres) o de actividades económicas, se tiene que presentar declaración complementaria  sin la necesidad de abonar intereses de demora.

2. Declaración de los intereses indemnizatorios y costas judiciales derivadas de la cláusula suelo

      Las entidades bancarias, debido al cobro indebido de la cláusula suelo, tienen el deber de devolver también los  intereses que recibieron por los consumidores de préstamos hipotecarios. Esos intereses que tienen carácter indemnizatorio, no tienen que incluirse tampoco en la declaración de la renta.

     Sin embargo, si al proceder a demandar a las entidades financieras  éstas son condenadas  a tener que pagar costas judiciales, se deberá  incluiría esa cantidad monetaria en la declaración de la renta como ganancia patrimonial de la base imponible general.

 

 3. ¿A qué ejercicios afecta el Real Decreto-ley  1/2017 sobre la cláusula suelo?

 

     Las regularizaciones expuestas anteriormente afectan a los ejercicios en los que no prescribió  el derecho de la Administración para determinar la deuda tributaria.

     Dependiendo de si el contribuyente aplicó la deducción de la vivienda, las deducciones autonómicas o deducciones de gastos y el año en el que se produjo el acuerdo, sentencia o laudo, las regularizaciones y los ejercicios pueden variar considerablemente. Por lo que nos podemos encontrar antes dos escenarios distintos.

Escenario número 1

 

     El contribuyente aplicó la deducción por haber realizado una inversión en vivienda habitual o deducciones establecidas por las distintas Comunidades Autónomas de cantidades percibidas por:

-Sentencia, laudo o acuerdo del año 2016: en este caso se regulaban las cantidades deducidas en la declaración del 2016 (que se presentaba entre abril y junio) y afectaba a las deducciones de los años 2012, 2013, 2014 y 2015. Si en las cantidades devueltas hubieran intereses del año 2016, éstos no se tendrían que tener en cuenta para aplicar en la deducción respecto a la vivienda de este año.

-Acuerdo con la entidad financiera, sentencia o laudo del año 2017: las cantidades que se regulan son las que se incluyen en la declaración del año 2017 y afectará a las deducciones de los años 2013, 2014, 2015 y 2016. Cuando la sentencia o el acuerdo es anterior a la finalización del plazo en el que se tiene que presentar la declaración del IRP del ejercicio 2016, es decir, antes del 30 de junio de 2017, a los intereses del 2016 no se les aplica la deducción en vivienda.

 

Escenario número 2

 

      El contribuyente incluyó las cantidades que percibió como devolución de la cláusula suelo  como gasto deducible en ejercicios anteriores  cuando el acuerdo con la entidad financiera tuvo lugar en:

-El 6 de abril de 2016 hasta el 4 de abril de 2017: se debía de presentar declaraciones complementarias de los años 2012, 2013, 2014 y 2015, en el plazo de presentación de la declaración del IRPF del año 2016. Cuando hubiera intereses que fueron abonados en el 2016, no se podrían incluir como gastos deducibles en esa declaración.

-Después del 4 de abril del 2017: en este caso se tiene que presentar declaraciones complementarias de los años 2013, 2014, 2015 y 2016 cuando se tenga que hacer la declaración del IRPF del 2017 (que son los meses de abril, mayo y junio del 2018). Cuando el acuerdo o la sentencia es anterior a la finalización de la declaración del 2016, los intereses del 2016 no se consideran gastos deducibles y no hay que presentar declaración complementaria.

     Como has podido comprobar en este artículo, si te has visto afectado por la cláusula suelo es importante que contrates el asesoramiento de expertos para poder obtener la mayor ventaja fiscal posible y no cometer ningún error en la declaración del IRPF.

    

     En Adees Asesores estamos especializados en ayudar a empresas y empresarios individuales mediante nuestro apoyo teórico y práctico para que cumplan fácilmente y sin preocupaciones con las distintas obligaciones legales exigidas por parte de los Organismos Públicos.

Si necesitas más información no dudes en ponerte en contacto con nosotros.